Un tour por Sagrada Familia
Cuando Gaudí se hizo cargo de la construcción del mundialmente famoso templo en 1883, Cerdà ya se había propuesto ampliar la ciudad de Barcelona, y el trazado de las calles ya estaba en proyecto. La importancia de la "catedral de los pobres" -como se la llamaba- era tal que todo el barrio empezó a denominarse Sagrada Família, por extensión. Gaudí sólo viviría para ver la cripta, el ábside y la torre de San Bernabé de la fachada de la Natividad porque murió atropellado por un tranvía en 1926.
Puede resultar un poco más barato, proporcionalmente, comprar entradas combinadas para visitar la Sagrada Família y el Parc Güell, pero prepárate para gastar 50 € por persona. Los niños de hasta 10 años entran gratis. Si tu presupuesto es ajustado, también hay solución. El templo abre para la misa del domingo a las 9 de la mañana, así que puedes entrar gratis. No podrás subir a las torres ni acceder al Museo, y tienes que llegar pronto porque se llena enseguida.
Después, si te gustan los mercadillos, baja hasta los Encants Vells para encontrar muebles usados y nuevos, antigüedades, ropa, libros, telas... En la planta superior del mercado hay algunos puestos de comida por si de repente te entra hambre. Si tienes suerte, verás una subasta, una actividad que, según algunas fuentes, se remonta al siglo XIV. Aunque sólo podrás comprar algo si te has inscrito previamente y piensas vender lo que compre en un puesto del mercado. ¡Un plan original que hacer en Barcelona!
Después de Encants, la guía definitiva del visitante de la Sagrada Família debe incluir algunas de las bodegas para disfrutar del vermut, ¡por supuesto! Visita la Bodega Carol, donde podrás saborear los torreznos (tiras crujientes de bacon) y disfrutar de la buena música.
Descubrir la Sagrada Familia es mucho más que visitar la iglesia. ¡Dale una oportunidad a este barrio y disfruta viviendo en él!
Cuando Gaudí se hizo cargo de la construcción del mundialmente famoso templo en 1883, Cerdà ya se había propuesto ampliar la ciudad de Barcelona, y el trazado de las calles ya estaba en proyecto. La importancia de la "catedral de los pobres" -como se la llamaba- era tal que todo el barrio empezó a denominarse Sagrada Família, por extensión. Gaudí sólo viviría para ver la cripta, el ábside y la torre de San Bernabé de la fachada de la Natividad porque murió atropellado por un tranvía en 1926.
Puede resultar un poco más barato, proporcionalmente, comprar entradas combinadas para visitar la Sagrada Família y el Parc Güell, pero prepárate para gastar 50 € por persona. Los niños de hasta 10 años entran gratis. Si tu presupuesto es ajustado, también hay solución. El templo abre para la misa del domingo a las 9 de la mañana, así que puedes entrar gratis. No podrás subir a las torres ni acceder al Museo, y tienes que llegar pronto porque se llena enseguida.
Después, si te gustan los mercadillos, baja hasta los Encants Vells para encontrar muebles usados y nuevos, antigüedades, ropa, libros, telas... En la planta superior del mercado hay algunos puestos de comida por si de repente te entra hambre. Si tienes suerte, verás una subasta, una actividad que, según algunas fuentes, se remonta al siglo XIV. Aunque sólo podrás comprar algo si te has inscrito previamente y piensas vender lo que compre en un puesto del mercado. ¡Un plan original que hacer en Barcelona!
Después de Encants, la guía definitiva del visitante de la Sagrada Família debe incluir algunas de las bodegas para disfrutar del vermut, ¡por supuesto! Visita la Bodega Carol, donde podrás saborear los torreznos (tiras crujientes de bacon) y disfrutar de la buena música.
Descubrir la Sagrada Familia es mucho más que visitar la iglesia. ¡Dale una oportunidad a este barrio y disfruta viviendo en él!